La expresión japonesa del lujo.

Claramente, no todo está inventado y diseñadores como ella lo confirman.
Si Vivienne Westwood y Celia Birtwell tuvieran un niño y creciera con una “dieta” a base de dibujos manga y películas de Disney, ese niño sería Tsumori Chisato. De muñecas de Pierrot, zíngaras y artistas de circo como inspiración para su próxima colección 2010-11, resulta un remolino de rayas, colores brillantes e ilustraciones intrincadas. ¡Minimalistas aléjense!






Su andadura profesional comenzó a finales de los 70 cuando empieza a trabajar para Issey Miyake. Pero no es hasta 1990 cuando rompe todos los esquemas. La pasarela de Tokio se prepara para recibir a una nueva participante en la carrera por impresionar y, al terminar, no hubo ninguna duda, ella había ganado.
Cortes simples, que dan más protagonismo, si cabe, a los característicos estampados de sus diseños y gran cantidad de materiales y tejidos hechos a mano adornados con bisutería, bordados, lentejuelas, joyas… son sólo una pequeña excusa para que las creaciones de esta japonesa de renombre sean tan populares entre las jóvenes y sus diseños se hagan cada vez más conocidos en Europa y Estados Unidos, creando silenciosamente una credibilidad callejera de la mano de las chicas más cool de Los Ángeles y Nueva York.

“Cuando no estoy durmiendo o comiendo, estoy trabajando duro”, es una frase pronunciada por la propia diseñadora y, aunque no dudamos que sea cierta, sería un poco injusto resumir su vida sólo en eso. Y es que algo que la distingue de otros diseñadores, además de su atención al detalle, es que se divierte creando sus diseños. Diseños que reflejan la capacidad de disfrutar de las cosas divertidas de la vida representadas con el uso de colores brillantes como el rosa, el azul claro o el morado. Cada diseño de Tsumori tiene detalles increíbles.
Tal es su afán creativo y tan difícil es negarse a ver sus creaciones, que la última edición de la pasarela parisina tuvo que hacer un alto en Turquía, eso sí, pasando por Japón, para conocer su ideal de mujer invernal.

Y ya la tenemos. Será una mujer oriental, a la turca, ultra femenina en la que, tanto los vestidos, su prenda fetiche, como las originales faldas, túnicas, pantalones bombacho y capas etéreas, se contagian de sus estampados con increíble elegancia, sin excepción. Y como guinda para una colección en la que la palabra clase sería INGENIOSA, la archiconocida lámpara de Aladino centrará la atención en joyas, accesorios y conjuntos que se llevarán sobre botas, botines o sandalias, a menudo con el empeine cubierto, pero reinterpretada en color rosa, verde jade y turquesa.




La mujer que piensa en el efecto que tendrá su ropa en el espectador, diseña prendas atemporales, siempre vigentes y dignas de ser coleccionadas. Prendas que, debido a la alta calidad de sus materiales, siempre estarán perfectas. Con todas estas ventajas evidentes merece la pena olvidarse, por un momento, de su elevado precio y completar tu armario con un Chisato.

¿Su próximo proyecto a la vista? Una colección cápsula para la marca, especializada en ropa de niños y bebés, Le Petit Bateau, un cocktail explosivo cuyos destellos serán, sin duda, “pequeñas” obras de arte.

Tags: design · Los Angeles · lujo · NYC · TokioNo Comments



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