El ejemplo más claro de “cría fama y échate a dormir”

Sí, así es como, después de estar harta de escuchar la típica frase de “¿Milán? ¡Pero si es feísima!” me propongo abrirle los ojos a más de uno. Toda una reivindicación.
Es cierto que padezco un poco de milanitis, y que mi apreciación podría quedar un poco subjetiva, pero no caeré en ese error, simplemente os voy contar una jornada o un “weekend a Milano”, un poco de sus sitios y de su gente. Y lo haré desde la pasión que le tengo hasta un toque de humor.
Este toque de humor lo remito al libro “Come difendersi dai Milanesi”, un libro genial que define exageradamente bien como son los milaneses, el porqué de sus dichos, etc… y que quién haya conocido un poco mejor esta ciudad entenderá; es decir, casi nadie desafortunadamente.

Vamos a situarnos en uno de los fines de semana anteriores a Milano Fashion Week, donde vemos como la ciudad se viste y desprende moda ya unas semanas antes.
Contradictoriamente a lo que oigo normalmente, Milano (permitirme que me refiera a ella en italiano ya que es digna de ello) es una ciudad dinámica, alegre y preciosa. Esa belleza no debemos de buscarla en los cánones superficiales y predeterminados de una ciudad monumental, luminosa… es decir otra más de las miles turísticas que hay, y que no quiere decir que desprecie, ni muchísimo menos. Debemos buscarlo más allá, y partiendo también de esos cánones, pero con otra visión.
Basta del “estuve dos días, es gris, llueve siempre y… es ¡fea!”, noooo bastaaaaaaa ¡por Diosssss!¡no puedo más!¡ Me voy a morir! No caer más en este error, de verdad. Porqué, que yo sepa, la gran e ideal London, es una calcomanía de Milano en sus premisas. Es decir, en Milano como en London hace frío, llueve, hay niebla, es gris y encima, es de todos sabido que, no es la cuna del buen comer, cosa que Milano sí. ¡OK! De aquí en adelante empezamos.
Rodeada por las antiguas y emblemáticas murallas de la ciudad, nos levantamos en la fría Milano, un viernes, nos tomamos nuestro café y brioche en cualquier cafetería ( by Raquel: un cappucioooo!) para coger a continuación el metro, tren o tranvía. Obviamente es un café rápido y artesanal, nada de la tranquilidad del jazz con un café totalmente comercial “Starbucks”. En Milano la prisa se siente, se nace con ella.


Nuestra parada va a ser Pz.Cordusio, una plaza realmente preciosa la cual está rodeada por los bancos más importantes y el edificio de correos entre otros, con los tranvías pasando a una velocidad que ningún tranvía iría y con la telaraña de cables de estos cuando miras al cielo. Y en cuanto giramos la cabeza al lado que sea, nos encontramos con el impresionante Duomo, que por más que bajemos siempre en la misma parada no nos cansamos nunca de ver, y por el otro lado el Castello Sforcesco al final de Via Dante, al que después de unas comprillas, si no llueve, iremos a relajarnos o a comer.

Ya he dicho que estamos en la semana antes de Milano Fashion Week, y esto lo vemos en la cantidad de modelos que bajan y suben de los tranvías, metros, etc… ellas tan… “modelos” y ellos tan espectaculares.


Llegamos al trabajo, con el gusto de ver por la calle otra cosa que elegancia y clase ovvunque. Pasamos el día y llega la hora de comer. Nos vamos a pedir cualquier cosa en cualquier bar, porque en Italia, y en cómo no en Milano se como bien en cualquier sitio. Con nuestro tramezzino nos vamos andando al Parco Sempione detrás del Castello Sforcesco, para relajarnos en los inmensos jardines que tiene. ¡Y ya se nos ha hecho tarde! De vuelta al trabajo y estamos quedando con la gente para el aperitivo (by Helen).


Así es, el aperitivo, que inventado por i milanesi, se difundió por toda Italia. De hecho casi cenaremos mientras nos tomamos un daiquiri alla fragola (by Carol), en Marghera 37, un lugar joven y con un estilazo increíble, en el cual puedes tanto comer como cenar los maravillosos spaghetti alle vongole (by Esti).

Ya sea invierno, verano… il gelato si mangia sempre! Y el mejor sitio para hacerlo es en el centro en Chocolat, que combina la artesanía, todo tipo de chocolates y una estética de lo más in&cool. Pero el gelato de dejaremos para ya el domingo.

Después del aperitivo-cena podemos ir hasta Corso Como 10 a tomarnos una copa, donde os dejaría con la boca abierta lo increible de ese sitio al cual accedemos a través de una fachada de piedra y atravesando un jardín hasta en el cual podemos sentarnos ya o entrar hasta el interior, en el cual, se encuentra su propia tienda de diseño, restaurante, etc… lo más anecdótico de este sitio son las mantas enganchadas a las sillas para cubrirte cuando hace frio.
El sábado, tenemos varias opciones: ir al mercato di Sant’Agostino (by Isabbel), ir de compras, subir a esquiar o pasar el día en cualquiera de sus lagos.


¡Nos vamos de compras!, Via y Galleria Vittorio Emanuelle II. Via Montenapoleone, Via della Spiga y Via Manzoni [triangulo de las Bermudas de las compras], con espectaculares coches… entre otras calles y lugares nos encontramos el flagship de Armani, blanco y gris impoluto, donde podemos hacer un descaso en su cafetería, la cual merece la pena ir por curiosidad al igual que el cafè della Rinascente, por las maravillosas vistas de Duomo.

Hemos terminado de comprar, por el momento… nos vamos al Quartiere di Brera, a tomarnos algo y adquirir alguna antigüedad en los negocios de la zona famosa por ello. Brera, una zona peatonal totalmente romántica aislada del stress milanés. (by Clau)

Vamos a cenar y de copas. La Fabbrica, la mejor pizzería de Milano, en Corso Como, preparados ya para las copas. Pero Corso Como también se caracteriza por la exclusividad de tiendas que encontramos, en los pub y discos más in del momento.


El domingo tenemos pases para el Cenácolo (todo un milagro) y de paso vemos maravillosa Iglesia de Santa María, un recorrido por Via Magenta hacia el centro con más tienda, el cual lo podemos hacer porque nuestros “amigos”, se encuentran en el Stadio Giuseppe Meazzaen en el quartiere de San Siro, viendo algún partido.


Y para el terminar el weeend milase, paseo por I Navigli, y los muchísimos bares, aperitivos y restaurantes en Porta Genova (by Helena)
Esto es solo un comienzo a Milano, porque nos quedaría tanto por ver y vivir…: Teatro alla Scalla, Corso Sempione…
Dedicado a: Isabel, Helen, Clau, Raquel, Helena, Esti…Os quiero y os llevo nel cuore.
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Carol! Has descrito a la perfección Milán y “mi hai portato tanti bei ricordi”. Grazie. TVTB!!!
gracias guapa.
I Love Milano!
I love You…
Ma veramente!!!! ché bello!!!! sei fantastica!
Un bacione grande amore!!
TVTB